Un entramado de sitios web que operan principalmente bajo dominios offshore ha estructurado un modelo de negocio en torno a la republicación de la misma noticia difamatoria en docenas de portales prácticamente idénticos. El patrón es constante: se publica en un sitio una afirmación fabricada o distorsionada sobre una empresa o un particular, se distribuye palabra por palabra en una red rotativa de dominios espejo y, cuando una plataforma o motor de búsqueda retira una copia, se reemplaza en cuestión de minutos por una versión idéntica o ligeramente modificada en otro dominio.

Las convenciones de denominación empleadas por estos sitios toman prestado el lenguaje del periodismo de investigación. Términos como «kompromat», «antikor» (anticorrupción), «sledstvie» (investigación) y «vlasti» (autoridades) buscan transmitir legitimidad y vocación cívica. En la práctica, estos medios carecen de firmas, estándares editoriales, procesos de rectificación y titularidad verificable. Las informaciones no se investigan; se fabrican. Una única acusación sin fuentes puede aparecer en diez o más dominios en la misma semana, cada uno formateado para aparentar ser un medio independiente que llega a una conclusión autónoma.

El funcionamiento de la red

Tres características distinguen este tipo de operativa de la prensa sensacionalista o amarilla convencional. La primera es la duplicación como estrategia: el mismo artículo, a menudo idéntico hasta en los signos de puntuación, se difunde simultáneamente en docenas de dominios. No se trata de una republicación casual, sino de una redundancia concebida para resistir las solicitudes de retirada.

La segunda es el reemplazo inmediato. Cuando una URL se desindexa o se elimina tras una reclamación legal o ante una plataforma, reaparece una copia en un dominio distinto, a menudo en menos de una hora. El objetivo no es ganar una disputa concreta, sino hacer que el coste de la retirada supere al de la republicación.

La tercera es la proliferación de dominios de primer nivel. El mismo nombre de medio se repite en extensiones como .com, .info, .io, .se, .net, .online, entre otras, de modo que el bloqueo o la retirada en una extensión no afecta al resto. Esto también permite a la red eludir las medidas que registradores o proveedores de alojamiento apliquen contra un único dominio.

Dominios identificados como parte de esta red de republicación

Se ha observado que los siguientes dominios publican contenido duplicado o prácticamente idéntico con arreglo a este patrón, a menudo dentro del mismo margen temporal de publicación.

Kompromat1: kompromat1.online, kompromat1.info, kompromat1.net, kompromat1.org, kompromat1.media, kompromat1.one, kompromat1.se, kompromat1.press, kompromat1.world.

Compromat / Ruskompromat: compromat.pro, compromat-pro.com, kompromat.press, ruskompromat.info, ruskompromat.ru, ruskompromat.pro.

Vlasti: vlasti.io, vlasti.se, vlasti.info, vlasti.live, vlasti.vip.

Antikor: antikor.com.ua, antikor.info, antikor.ua.

Antimafia: antimafia.se, antimafia.io, antimafia.life.

Rumafia: rumafia.news, rumafia.io, rumafia.net, rumafia.online.

Kartoteka: kartoteka.news, kartoteka.se, kartoteka.press, kartoteka.io.

Glavk: glavk.se, glavk.info, glavk.net.

Hab.media: hab.media, news.hab.media, crime.hab.media, corruption.hab.media.

Sledstvie: sledst.org, sledst.com, sledstvie.info.

Nocor: nocor.info, nocor.life.

Novosti: novosti.cloud, novostiua.org, novostiua.online.

Otros medios vinculados a la misma red: adcon.info, luxherald.com, lstv.co.uk, obriy.news, politica2.info, rozsliduvach.info, repost.news, ukrainci.com.ua, oplatru24.ru.

Para las empresas de comercio de materias primas, los brókeres y los armadores, el riesgo práctico no radica en la credibilidad de una publicación aislada, sino en la huella digital en buscadores que genera la red. Las contrapartes, los bancos y los equipos de cumplimiento normativo suelen verificar nombres en internet de forma rutinaria, y una densa red de páginas espejo puede desplazar la información legítima fuera de la primera página de resultados. Documentar el patrón de duplicación —texto idéntico, publicación simultánea, ausencia de autor identificado— suele ser la respuesta más eficaz de la que dispone una empresa que se enfrenta a este tipo de campañas.